Aunque
ya tienen bastante tiempo de que empezaron a ser promovidos, los principios
básicos de campañas como las 3R (Reducir, Reutilizar, Reciclar) o el sistema
Basura Cero, siguen siendo la esencia de muchas acciones de responsabilidad
social que se están llevando a cabo en todo el mundo.
Actualmente
existe ya todo una tendencia corporativa a adoptar medidas que contribuyan con
estos objetivos, aunque de igual forma es algo que puedes realizar a un nivel
personal, y que tendrá aún mayor impacto si logras influir a un nivel local, o
al menos familiar.
Desde
luego que la Reducción viene siendo la primera acción que debemos promover,
pues en este caso también aplica la frase de “más vale prevenir que lamentar”.
En este sentido, el usar tu propio termo cuando quieras comprarte un café,
llevar bolsas reutilizables para evitar las desechables en las compras, o
evitar el consumo de agua embotellada, son algunas de las acciones que tu mismo
puedes hacer.
A
nivel empresarial, muchas compañías están cambiando recibos y demás
documentación en papel por sistemas digitales, apostando por la utilización de
materiales biodegradables, o utilizando baterías recargables, como algunas de
las medidas para llevar a cabo un desarrollo más responsable con el medio
ambiente.
Aunque
pueda sonar trillado, el reciclaje también ayuda, considera que sólo el 9% del
plástico producido en el último medio siglo ha logrado ser reciclado, lo cual
es menos que la cantidad que ha terminado siendo incinerada, por lo que aún
falta mucho camino por recorrer para poder reaprovechar estos materiales, sin
que esto pueda tampoco llegar a ser una solución definitiva.
Y
es que estudios recientes también han alertado que debido a este proceso de
reciclaje, una gran proporción del agua embotellada se encuentra ya contaminada
con micropartículas de plástico, lo cual también ha encendido nuevamente las
alarmas de organismos internacionales.
La
Reutilización también puede contribuir a reducir el impacto ambiental producto
de los desechos plásticos en el medio ambiente, recuerda que en realidad la
basura es sólo un concepto mental que nosotros le otorgamos a algo cuando no le
encontramos mayor utilidad; no obstante que en estos tiempos vale la pena
ponerse creativo, y buscar también las formas de contribuir a cumplir con el
objetivo de que nada en realidad debería ser basura; pues si lográramos aprovechar
los materiales y cosas existentes actualmente, podríamos comenzar a generar un
cambio drástico en el planeta.
Desde
luego que hoy en día también juega un papel muy importante la presión social
que se logra a través de organizaciones civiles y demás mecanismos para generar
políticas comprometidas que permitan reducir el impacto de la contaminación por
plástico; esto es algo sobre lo que aún queda mucho por hacer, aunque tan sólo
con comenzar por nuestra propia casa o vecindario, podemos empezar a generar
cambios palpables y que contribuyan en la formación de una cultura más
sustentable y con mejores posibilidades de supervivencia.







